Artículos de jose
¿Qué comparten hoy las antiguas colonias africanas y qué las diferencia? ¿Hacia dónde van Angola, Cabo Verde, Ginea-Bissau, Mozambique y Santo Tomé y Príncipe? ¿Qué papel juegan en la actualidad en estas antiguas colonias portuguesas tanto la antigua metrópolis como Brasil? A estas cuestiones y a algunas más intenta responder en su dossier central el número 62 de Pueblos - Revista de Información y Debate (tercer trimestre de 2014), a través de artículos de Arlette Afagbegee y Laura Daudén, Marta Lança, Simâo Hossi, Antonio Alone Maria, Marina Pastore y Andreia Camará.
La propiedad de los medios de comunicación en Brasil está muy concentrada. Los grandes grupos de comunicación que actúan en el país (como Globo, SBT, Bandeirantes, Record, Abril, Folha, Estado y RBS) controlan la mayoría de los canales de televisión y radio, periódicos y revistas, productoras de cine, agencias de noticias, discográficas, editoriales y portales de Internet[1]. La actuación de esos grupos en los diferentes medios de comunicación configura una concentración vertical y cruzada, puesto que les permite una producción y distribución de información y entretenimiento en diferentes modalidades de medios.
¿Quién no recuerda el día en el que la estrella roja, ubicada en el centro de una gorra de corte militar que descansaba sobre un pasamontañas negro, contrastaba con el verdor de unos ojos que en ocasiones pestañeaban por la molestia que producía el humo de una pipa? Estas imágenes despertaron la atención del mundo entero, cuando al dirigirse ante la opinión pública el Subcomandante Insurgente Marcos mencionó: “Por mi voz habla el Ejército Zapatista de Liberación Nacional”. La aparición en público del Sup posibilitó la continuación de un ideario colectivo de exigencias y propuestas autónomas, forjadas en el interior de las comunidades indígenas chiapanecas (Tzotziles, Tzeltales, Tojolabales); demandas reivindicativas que anunciaron el 1 de enero de 1994 el surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Genero ikuspegitik hedabideetan ematen den desorekari erantzuteko lanean buru-belarri ari dira Eider Olazar Elduaien eta Oihana Etxebarrieta Legrand kazetariak. Emakumeok kazetarion agendan: euskal emakume adituen biltoki digitala proiektuarekin, Berria Fundazioaren beka jaso zuten urtarrilean eta 2015erako martxan izanen da Gabiltza datu-basea.
Resulta paradójico que los representantes políticos de la derecha identifiquen lo popular con los intereses económicos de grandes empresarios, el capital financiero y la burguesía, cuyo proyecto no contempla, entre sus principios ideológicos, la igualdad, la justicia social, el control democrático del poder y la participación ciudadana. La nueva derecha diluye, difumina y oculta en su programa el proyecto neo-oligárquico, simulando representar los intereses de toda la población, independientemente de la clase, etnia, género o estatus social al cual se adscribe cada individuo. Sus políticas –subrayan– van en beneficio de una sociedad ordenada y pluralista. Se sienten representantes de los trabajadores, los sectores medios, las mujeres, la juventud, los profesionales, las amas de casa, los jubilados, inmigrantes, parados y pequeños y medianos empresarios.
Por primera vez en la negociación de un gobierno con la insurgencia, se incluye la democratización de los medios de comunicación como condición para la solución política del conflicto. La propuesta de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) es la mejor de la izquierda latinoamericana.