Artículos de jose
Otro 8 de marzo, otro Día Internacional de la Mujer Trabajadora en el que uno de los aspectos dramáticos de la violencia de género que afecta a millones de mujeres en el mundo volverá a ser olvidado: la doble violencia, la violencia extrema que sufren las niñas, jóvenes y mujeres adultas de países en guerra. Su particular drama no estará reflejado en las pancartas de las manifestaciones callejeras, ni figurará en los actos que tengan lugar en tantas ciudades de tantos países. Es un tema tabú que viven en silencio las mujeres violadas por las fuerzas enemigas, aisladas, repudiadas a menudo por sus propias familias, por sus propias comunidades.
Un halo de esperanza. Un momento de fuerza y de unión, de no sentirnos solos en nuestras demandas. La manifestación que llenó las calles de Valencia tras el anunciado cierre de la Radio Televisión Valenciana conmocionó e indignó a muchas personas que, lejos del debate sobre el derecho a la comunicación, entendieron la importante desposesión a la que nos están sometiendo en nombre de la austeridad. En Valencia, así como en Grecia y otras partes de la vieja Europa, hemos pasado de avanzar en el camino del progreso social a construir una profunda barricada que contenga el ataque sistemático a nuestro sistema de bienestar y de derechos. Y uno de ellos, es, indiscutiblemente, el derecho a la comunicación y la información de la ciudadanía.
El eterno debate sobre la prostitución arrecia de nuevo y en las últimas semanas nos han llegado varias noticias: cooperativas, debates en televisión, clases de prostitución y, hace un par de semanas una resolución del parlamento europeo que me parece que va en la buena dirección.
La economía española se ha basado en el último decenio en la conocida “dieta mediterránea”, cuyos ingredientes principales eran el 'boom' urbanístico, la exportación, el turismo y el consumo interno, fórmula que creaba excelentes platos minimalistas, de apariencia altamente sugestiva y precio desorbitado pero vacíos de contenido culinario y con fecha de caducidad impresa (2008), debido al estallido de la burbuja inmobiliaria y el hundimiento del castillo de naipes de la economía española.
El Salvador, con sus 21.000 kilómetros cuadrados y 5,7 millones de habitantes, es uno de los países más pequeños de América Latina. Su historia se ha caracterizado por profundas inequidades entre personas ricas y pobres que han generado siempre conflictos sociales. Inequidades que, en la historia reciente desembocaron en una guerra civil que duró 12 años y que finalizó con los Acuerdos de Paz de Chapultepec, firmados en enero de 1992. Hoy se trabaja, desde instituciones y organizaciones, para superar esta situación y lograr una sociedad más justa e igualitaria.
Rosa Cobo es doctora en Ciencias Políticas y Sociología, disciplinas a las que lleva años aportando su mirada feminista. Profesora en la Universidade de A Coruña y directora del Centro de Estudios de Género y Feministas de la misma universidad, está vinculada emocionalmente a las luchas de las mujeres de México y Guatemala y ha publicado obras con títulos tan sugerentes como Hacia una nueva política sexual (2011), Fundamentos del patriarcado moderno (1996) o Las mujeres españolas: lo privado y lo público (1992). En esta entrevista nos habla del tema que actualmente centra las reivindicaciones feministas en el Estado español, el aborto, pero también de la custodia compartida, los vínculos entre la derecha de hoy y la derecha franquista, la reivindicación del Estado, la doble militancia, las violencias contra las mujeres y los retos de futuro.