Artículos de jose
En los últimos años de ocupación sionista, la población palestina ha ido adoptando nuevas estrategias de resistencia, basadas en la respuesta pacífica de la sociedad civil contra las sistemáticas violaciones de Derechos Humanos y las políticas de hechos consumados que comete el Estado israelí. Hoy, esta resistencia civil no-violenta, que se está convirtiendo en el mayor exponente del pueblo palestino, usa diferentes instrumentos que ayudan a fortalecer la articulación de una sociedad civil organizada y aún más movilizada. No busca sólo el apoyo internacional de los gobiernos y de los organismos intergubernamentales, sino que también persigue y recurre al sustento que proporcionan las redes transnacionales y los grupos de activistas[1].
El escritor escocés Iain Banks, autor de novelas como ’La fábrica de avispas’, ’Una canción de piedra’ y ’Cómplice’, explica en este artículo publicado en The Guardian, por qué, en 2010, decidió que sus novelas no fueran publicadas en Israel. Anunció la misma semana que padece un cáncer de vesícula muy grave, y que sólo le han dado algunos meses de vida.
Esta semana quedó en evidencia la estrategia de la tensión y el caos que promueven las agencias estadunidenses para desestabilizar gobiernos. Si tomamos en cuenta las experiencias más recientes, incluyendo la primavera árabe, podemos concluir que los golpes de Estado son apenas uno de varios caminos posibles para desalojar gobiernos molestos. Ni el Pentágono ni la Casa Blanca apuestan por una sola estrategia para conseguir sus fines, sino que ponen en marcha un abanico de acciones convergentes y complementarias.
El próximo miércoles en Bolunta (Casco Viejo, Bilbao) se celebrará un taller en el que debatiremos acerca del lenguaje neoliberal y patriarcal. Buscaremos estrategias para entender las manipulaciones, cuestionar el poder y movilizarnos. Contaremos con la intervención de Clara Valverde, @enfermarebelde, escritora sobre temas de biopolítica y resistencia. Es profesora de enfermería y coordinadora del Equipo Aquo de formación especializado en la medicina basada en la narrativa, la relación terapéutica y el trauma transgeneracional de la violencia política. Activista por el derecho a la salud en el 15-M y en otros movimientos. Presidenta de la Liga del Síndrome de la Fatiga Crónica. Ha publicado hace poco el libro "No nos lo creemos. Una lectura crítica del lenguaje neoliberal" (Icaria, 2013).
La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) tiene un contador de desahucios paralizados en su web. 612 hasta comienzos de abril. 612 parejas mayores, parejas jóvenes o no tanto, con bebés, con dos niños, una, ninguno. Con o sin títulos universitarios, con o sin coche, con o sin trabajo, con sueños, siempre, aunque a veces los esconda la niebla. 612 umbrales que las fuerzas del orden (¿?) no han podido traspasar. 612 intimidades que no han sido arrastradas, despreciadas, arrumbadas como muebles viejos ante los contenedores por alguien que ni se ha preocupado de llevar juntas todas las piezas. Pero, ¿cuántos umbrales sí han logrado romper bancos y señorías? ¿Cuántos miles? ¿Y qué si no fuesen miles, si no hubiese suicidios, si fuese un umbral solo, una sola persona desahuciada?
El número de Pueblos-Revista de Información y Debate de abril de 2013 (nº56) presenta en su dossier central análisis sobre procesos y experiencias educativas en América Latina: educación popular, educación ambiental en Argentina, formación laboral dirigida a la juventud en Cuba, panorama actual de la educación en Nicaragua y sistema y objetivos del sistema autónomo educativo zapatista.