Artículos de jose
Helmer: "Ante todo eres esposa y madre". Nora: "Lo que creo es que ante todo soy un ser humano, exactamente como tú… O, en todo caso, que debo luchar por serlo… Debo pensar por mí misma y ver con claridad las cosas". Helmer: "Trabajaría con gusto noche y día por ti, Nora… Aguantaría penas y privaciones por ti. Pero nadie sacrifica su honor por el ser que ama". Nora: "Millares de mujeres lo han hecho”. Henrik Ibsen. Casa de muñecas, 1879.
No hay duda de que vivimos un momento complejo. Ya estemos ante una crisis económica, financiera o de civilización, con todas las implicaciones que supone cada una de estas opciones, todo avanza a una velocidad que no nos permite entender ni digerir ni cribar la información que recibimos. Convivimos en lo cotidiano con conceptos hasta hace poco desconocidos para la gran mayoría de la población, como prima de riesgo, sin saber realmente a quién afecta, ni en qué, cada uno de sus vaivenes diarios.
En vista de que los preparativos para intervenir colectivamente en Malí se estaban dilatando y que con el paso del tiempo aumentaban las reservas de los EE.UU. a uno y otro lado de Argelia, Francia decidió terminar con las esperas. El hecho concreto significa anteponer la guerra a la búsqueda de una solución política y cambiar al mismo tiempo las modalidades operativas. Parecía darse por descontado que Francia y los EE.UU. se limitarían a tareas de entrenamiento, apoyo logístico y comunicaciones en una operación llevada a cabo por lo demás con soldados africanos junto al desdibujado ejército maliense, o en su lugar.
La red WIDE (Mujeres en el Desarrollo-Europa) surge tras la Conferencia Mundial sobre la Mujer de Nairobi, en 1985, en un marco propicio para la organización global en defensa de los derechos de las mujeres, en el reconocimiento de que la discriminación de éstas en un punto concreto del planeta se relaciona estrechamente con prácticas y dinámicas globales. Fue fruto, pues, de la percepción temprana de la necesidad de tejer redes y actuar de manera articulada con otras organizaciones para incrementar el nivel y capacidad de influencia, en un ejercicio de empoderamiento que para muchas ha sido una experiencia personal, colectiva y política transformadora.
Diversas, indignadas, rebeldes, luchadoras incansables, las mujeres son sujetos estratégicos en la transformación política y social. Desde distintos espacios organizativos construyen para la sociedad en su conjunto alternativas viables y necesarias al actual modelo de desarrollo, en el que la lógica de mercado se impone sobre los derechos de las personas y los pueblos. Hoy, las luchas y reivindicaciones de los feminismos son más pertinentes y estratégicas si cabe. Nos brindan una mirada plural e integral, nos permiten tomar conciencia crítica de la desigualdad y ofrecen propuestas concretas a los retos que impone esta crisis de civilización.
A través del relato diverso de las luchas de las mujeres en el mundo que recoge este número especial de Pueblos retomamos la necesidad de colocar la acción política en el centro del activismo feminista; siendo que en el actual contexto de Crisis (con mayúscula) urge construir colectivamente modelos alternativos de desarrollo basados en una nueva ética colectiva que confronte la desigualdad entre mujeres y hombres.