Artículos de jose
Si algo necesitamos en la actualidad son alternativas que enfrenten al modelo vigente de sociedad global, así como a sus principales protagonistas, las grandes corporaciones. Alternativas no únicamente retóricas, sino concretas, viables, sólidas, basadas en la experiencia, con capacidad para disputar espacios al statu quo, aquí y ahora, con una mirada que vincule presente y futuro. De esta manera, si el capital ahonda su ofensiva contra la vida poniendo en riesgo su sostenibilidad, estamos obligadas a imaginar, prefigurar, ensayar y poner en práctica propuestas que nos permitan transitar hacia formas de vida más vivibles.
Existe un discurso de poder, del poder, según el cual la cooperación internacional, la ayuda al desarrollo, son prácticas extremadamente positivas en las que no cabe crítica alguna porque son buenas por naturaleza. ¿Cómo no va a estar bien ayudar al pobre, construir un hospital y una letrina?
Desde que a principios de la década de los ochenta del siglo pasado comenzaran a extenderse por todo el mundo, los microcréditos se han presentado como uno de los dogmas más exitosos en la lucha contra la pobreza, repletos de aparentes bondades, impostados éxitos y engañosos beneficios. Sin embargo, estos no han cumplido las numerosas promesas que organismos internacionales y ONG hicieron, hasta el punto de que representan uno de los mayores fracasos en las políticas de cooperación al desarrollo, siendo utilizados en no pocas ocasiones de forma fraudulenta para impulsar políticas e intervenciones neoliberales radicalmente contrarias a sus supuestos beneficios. De hecho, las microfinanzas viven en todo el mundo un proceso de cuestionamiento y desmoronamiento muy profundo, tanto por algunos sucesos de enorme gravedad que han alimentado, como por el resultado de investigaciones, evaluaciones y publicaciones de relevancia, prácticamente desconocidas en España.
¿Es la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible[1] una propuesta suficientemente enérgica y adecuadamente orientada para transformar un modelo de desarrollo que pone en riesgo la sostenibilidad de la vida y del planeta? La pregunta, aunque necesaria, es aún de difícil respuesta. En primer lugar, porque aunque la Agenda fue aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas hace casi ya dos años y entró en vigor en enero de 2016, todavía no ha sido plenamente definida. El marco de indicadores globales para su desarrollo y seguimiento no estará cerrado en el corto plazo y está pendiente aún su concreción en espacios regionales, nacionales y locales. Así pues, la forma en la que se concreten los procesos pendientes en torno a la Agenda 2030 marcará su orientación y su potencial. De cómo se interpreten y se concreten elementos como su carácter integral, o su capacidad de prescribir políticas públicas, dependerá enormemente su capacidad transformadora.
Del 16 al 24 de julio, Derio (Bizkaia) se convirtió en sede de la VII Conferencia de La Vía Campesina (LVC) reuniendo a más de 500 campesinos y campesinas venidas de todo el mundo. Nosotras tuvimos ocasión de compartir una entrevista con Perla Álvarez, militante de la Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas (CONAMURI) y defensora de los derechos del movimiento campesino en Paraguay.
Las violencias machistas son múltiples y nos afectan a todas las mujeres a lo largo de nuestras vidas. El feminicidio es la forma más extrema del continuum de las violencias machistas y es seguramente su expresión más visible, pero a veces el foco que ponen los medios de comunicación o las instituciones en esta cuestión en concreto hace que perdamos una visión más global y compleja de la violencia contra las mujeres. Aunque no nos gustaría contribuir desde Mugarik Gabe a esa pérdida de perspectiva, creemos que es necesario detenernos en los feminicidios, precisamente porque a pesar de su carácter extremo no se están tomando las medidas adecuadas para su prevención. La sociedad y las instituciones parecen aceptarlos, como si se tratara de un desastre natural ante el cual poco se puede hacer.