Artículos de jose
El desarrollo de la hidroelectricidad en Chile se remonta a 1897, con la construcción de la primera central en Chivilingo (Biobío), para iluminar minas de carbón. Hoy existen más de 70 pequeñas y medianas centrales hidroeléctricas, y 38 centrales de pasada y represas de mayor envergadura, de más de 40 y hasta 690 MW de potencia. El conjunto ha degradado y fragmentado en forma significativa los cortos ríos del centro-sur del país.
Hace algunas décadas, era válida para algunas personas la posibilidad de diferenciar “guerras justas” de “injustas”. Hoy, a la luz del arsenal que tienen algunos países, sumado a la ética en que se mueve el sistema-mundo donde para ser hay que destruir a otro, cualquier guerra implica el riesgo certero de destruir el planeta como […]
El acceso al agua de la población palestina, tanto en Gaza como en Cisjordania, está estrictamente limitada por las políticas actuales del Gobierno israelí, afectando enormemente a sus vidas. El presente artículo analiza las principales causas de esta precaria situación hídrica, y explica los efectos que este limitado acceso al agua tiene sobre las vidas de las personas.
En los últimos años, la situación de los bienes hídricos en El Salvador se ha recrudecido, pese al incremento del acceso a los servicios de agua y saneamiento básico, y a que la precipitación promedio durante los últimos 50 años (1724 mm entre 1965-2012) debería ser suficiente para abastecer la demanda en todos sus usos, existen varios factores que ponen en riesgo la seguridad hídrica del país: localización geográfica, distribución desigual de lluvia a lo largo del año, precipitaciones y sequías extremas, uso inadecuado y modificación de uso de suelo, desechos residuales sin tratamiento, reducción de infiltración, contaminación, sobreexplotación de los acuíferos, etc., desatando diversos conflictos territoriales en torno a la gestión del agua.
En los últimos cuatro años el Consorcio de Busturialdea ha realizado verdaderos esfuerzos por caminar en una dirección que marca un cambio de paradigma en la gestión de aguas, tomando como guía los pilares que fundamentan la Nueva Cultura del Agua. Una apuesta por una gestión pública y participativa que deja atrás la visión del agua como un mero “input económico” para entenderla como un “activo ecosocial”, concepto que incluye además de valores productivos, funciones ecológicas, identitarias y emocionales tradicionalmente ligadas al agua. Se trata de un enfoque que abandona la simpleza de gestionar el recurso para entrar en la complejidad de una gestión ecosistémica vinculada al territorio.
La llegada de gobiernos progresistas en América Latina en la última década ha permitido reducir la brecha y la desigualdad social que existía en estos países como consecuencia de la implementación de los programas de ajuste estructural. La eliminación del analfabetismo, la reducción de la pobreza y el acceso a la educación y a la salud, son algunos de los logros que han permitido la mejora de las condiciones de vida de las mujeres que, en países como Venezuela y Bolivia, cuentan con una gran participación en apoyo a los procesos transformadores. Sin embargo, aunque las políticas sociales han tenido un impacto positivo en la lucha por la igualdad, los gobiernos progresistas de la región -a excepción de Uruguay- siguen oponiéndose al reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos.