Artículos de jose
En las últimas décadas han surgido múltiples procesos de resistencia que se enfrentan a la creciente mercantilización y privatización de cada vez más esferas de nuestra vida. Junto con todas estas experiencias, impulsadas en buena medida por organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales emancipadores, han cristalizado también distintos paradigmas y marcos de referencia alternativos.
Las propuestas de proyectos sobre herencias y plusvalía presentadas por el Gobierno de Ecuador han provocado las movilizaciones de diferentes sectores de oposición en las principales ciudades del país. Desde el oficialismo se interpretan las protestas como una estrategia de desestabilización y de desgaste que finalmente han logrado la retirada temporal de las propuestas de leyes y la apertura de un “diálogo nacional”.
Lo que comenzó en 2005 con una gala que pretendía reunir a la industria cinematográfica africana cada año, se ha convertido una década más tarde en una cita para los amantes del cine realizado en el continente y su diáspora. Se trata de los premios de la Academia de Cine de África (AMAA), institución orientada a la investigación, formación y difusión del séptimo arte. Tomando como referencia la selección del AMAA para 2015, éstas son las cinco películas que hemos seleccionado y que creemos que no puedes dejar de ver este verano.
No es la economía, idiota. La crisis griega es una cuestión más política que económica por mucho que traten de convencernos de lo contrario. Todo problema tiene varias soluciones y es una decisión del Eurogrupo intentar imponer a Grecia una única salida: la que dicta la Troika. El rapto de Europa por los mercados. Para ellos nunca hay más alternativa que la suya, así que no hay alternativa. Si dicen que los griegos tienen que tirarse por el Monte Taigeto desde el que los espartanos lanzaban a los delincuentes, a los traidores y a los niños no aptos, los políticos europeos se ofrecen gustosamente a darles el empujón. Y esto es lo que han hecho, ordenar que sean arrojados al pozo de la austeridad como si fueran deshechos, vulgares ladrones, traidores al dios financiero.
Carmen baja del cercanías que la lleva de Leganés a Madrid escuchando música por los auriculares al tiempo que, de forma minuciosa, desplaza su dedo por el teléfono móvil. Carmen parece leer y escribir algo interesante en la pantalla mientras espera la conexión de metro. Carmen viene de una ciudad dormitorio y va hasta una plaza de la capital desde la que Pablo tuitea que unas cuarenta personas debaten sobre si acampar o no esa noche a dormir. Podríamos coger unos sacos, unas esterillas y quedarnos, dice alguno de los cuarenta, casi todos jóvenes, que se observan las caras, todas nuevas, en círculo. A Alba, Pablo y los demás no los une su amor por el camping, sino una situación vital similar, unas expectativas parecidas de futuro y una lectura política de lo que está ocurriendo en su país. “Lo llaman democracia y no lo es”, corean algunos de los cuarenta tras decidir que van a quedarse. Celebración de manifestación sin autorización, multa de hasta 600 euros para los participantes y convocantes.
¿Las ONG de desarrollo (ONGD) estamos trasladando a la sociedad las causas de la pobreza y las desigualdades? ¿Nos estamos quedando en la denuncia de sus consecuencias en lugar de señalar a sus causantes? ¿Podemos dar un paso más en nuestras denuncias? ¿Conoce la ciudadanía las herramientas y alternativas a su alcance para contribuir a la construcción de un modelo más justo y sostenible para todas las personas? Estas preguntas nos las hicimos en la Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi en plena elaboración de la planificación estratégica de la organización. Fue el origen de la campaña de sensibilización y comunicación ¿'Quién es quién'?