Artículos de jose
Este año se cumplen treinta años de la muerte de Michel Foucault (1926-1984). Pensador del que sería difícil trazar un retrato intelectual de un solo trazo (pues, según su propio testimonio, escribía “para no tener ya rostro”), consideraba sus libros ante todo como intervenciones. “Quisiera construir libros bomba”, decía, “libros útiles precisamente en el momento en el que alguien los escribe o los lee. Y que desaparecieran luego”. Así, Foucault soñaba con libros imposibles que brillaran con la fuerza del acontecimiento y posibilitaran una transformación antes de verse reducidos a ceniza.
¿Cómo abordan los medios de comunicación convencionales la realidad cubana? El filósofo y escritor Santiago Alba Rico recuerda una comparativa de 2005 sobre cómo los medios abordan los casos de Cuba y Túnez. El Mundo publicó entre enero y junio de ese año, en su edición digital, 5.162 textos sobre Cuba, todos ellos en torno a problemas y cuestiones críticas. Sobre Túnez, El Mundo publicó 658 noticias, muchas de ellas acerca del campeonato mundial de balonmano que se celebraba por esas fechas. El País dedicaba 618 informaciones a la realidad de la isla, y sólo 199 a Túnez (principalmente sobre el citado evento deportivo y el turismo).
El periodismo especializado no atiende tanto a criterios de inmediatez, ni responde al gusto de audiencias monolíticas. No aspira a ser estrictamente objetivo, porque la objetividad periodística no es más que un mito; pero sí pone a prueba los procedimientos más rigurosos de búsqueda de información, selección y elaboración. Teniendo en cuenta las relaciones entre los medios y las grandes empresas (tanto a través de la publicidad como de la propiedad), ¿podemos creer que habrá espacio para el periodismo especializado en la televisión?
Carlos Arturo Velandia, quizás todavía más conocido con su nombre de combate en el ELN, Felipe Torres, fue miembro de la dirección nacional del Ejército de Liberación Nacional y vocero político en diálogos de paz con los gobiernos de Ernesto Samper Pizano y Andrés Pastrana Arango, así como en los dos primeros años del primer mandato de Álvaro Uribe Vélez. Preso durante diez años, tras cumplir la pena se exilió siete años y dedicó este tiempo a formarse sobre sobre conflictos y paces en el mundo[1] . En 2014 publicó el libro ‘La paz es ahora, ¡carajo!’, donde a título personal, como en esta entrevista, reflexiona acerca del conflicto armado colombiano y el actual proceso de paz[2] .
La crisis que tiene alarmados a los grandes grupos de comunicación no debería preocuparnos excesivamente por varias razones. Más de la mitad de la prensa que había en los quioscos no aportaba nada ni suponía pluralidad alguna. Si el negocio no interesa a los grandes inversores, los que peligran son los medios que necesitan grandes sumas de dinero para empezar a funcionar, millonarios ingresos por anunciantes y dedican jugosos sueldos a sus directivos. Son esos los que tienen el problema. Al periodismo colectivo y participativo no le preocupa la palabra crisis, siempre estuvo en crisis, nunca tuvo grandes ingresos por publicidad, nunca recibió préstamos de grandes inversores, nunca logró el apoyo de las grandes distribuidoras para por poder llegar a todos los puntos de venta, nunca disfrutó de muchas licencias de emisión. La novedad de la crisis es para los grandes emporios que han visto que muchos de sus ingresos por publicidad han desaparecido y los multimillonarios beneficios de sus accionistas se han volatilizado.
Cualquier sociedad, por el mero hecho de estar formada por un conjunto de personas que interactúan entre sí con sus diferentes puntos de vista, intereses, percepciones y necesidades, necesita aprender a desarrollar competencias básicas que lleven a abordar los conflictos de manera creativa y pacífica. Si esto es así en cualquier sociedad, en una que, como la vasca, ha sufrido tanto la violencia, se antoja indispensable. En este contexto, numerosas personas, asociaciones e instituciones, se han implicado en los últimos 25 años para, desde el prisma de la Educación para la Paz y los derechos humanos, construir un país mejor.