Artículos de jose
Cuando una está de viaje lejos de casa (y si lo que se pretende es viajar y no simplemente hacer turismo), en muchos momentos surge el debate entre dos estados. Puedes estar “in”, dentro del espacio y del tiempo que te rodea, o “out”; estás, pero fuera. En el primero sientes que conectas con la música, con las escenas que ves, con la comida y con la gente con la que interactúas. Se disfruta. Lo que experimentan tus sentidos no tiene por qué resultar directamente familiar pero, por lo que sea, entra con facilidad, lo vives, participas activamente de ello.
Barcelonés, nacido en Alguaire (Lleida) en 1938, Josep María Loperena ha publicado Memorias de los otros, El circo de la justicia (con siete ediciones), El circo de la política y El circo de los corruptos (Editorial Flor del Viento), que avalan su compromiso con la justicia y su desprecio por los malos juristas, políticos y corruptos. Columna editó, a su vez, La casa del fanalet vermell (Premio Amat Piniella) y Ulls de falcó.
Hablemos de mareas. Sí, las mareas. En este caso no son aquellas relacionadas con nuestros mares y los ciclos lunares, sino las mareas que desde la actual crisis del sistema capitalista y patriarcal se vienen sucediendo en el Estado español. Unas mareas vivas que pretenden denunciar y frenar los ajustes que el Gobierno está queriendo imponer a la mayoría de la ciudadanía en servicios públicos básicos y que, como vienen siendo habitual, afectan a la población más vulnerable. Crisis y recortes en Derechos Humanos nos ayuda a entender desde los Derechos Humanos la necesidad de preservar, entre otras cuestiones, una sanidad pública. Una sanidad pública que ya cuenta con su marea, la marea blanca.
Estamos en la “era del trabajo como razón de ser” y será necesario atender mucho para no caer en las trampas del sistema. Así nos alerta Pierre Rabhi contra el consumismo y la desproporción. Frente al “cada vez más” indefinido que arruina el planeta en beneficio de una minoría, la sobriedad es una elección consciente inspirada por la razón. Es un arte y una ética de vida, fuente de satisfacción y de bienestar profundo. Representa un posicionamiento político y un acto de resistencia en favor de la tierra, del reparto y de la igualdad.
Vivimos un cambio de época caracterizado por cambios profundos, rápidos y constantes que transforman un orden establecido. El Estado de Bienestar que hemos conocido (las políticas públicas que protegen los derechos de las personas a través de las garantías sociales básicas), se ve directamente atacado por las directrices que marcan los intereses financieros. Ante ello, la ciudadanía, cada vez más autónoma y exigente, resta legitimidad a un sistema político que considera que no le representa; un cuestionamiento que, en cierta medida, también afecta a organizaciones tradicionales como sindicatos y ONG que no han sabido adaptarse con rapidez a las necesidades de cambio demandadas.
En este tsunami de recortes en las políticas sociales, la cooperación internacional está siendo una de las más castigadas y, dentro de ésta y con especial dureza, la educación para el desarrollo. Centrar la cooperación internacional exclusivamente en el Sur es desligarla de la ciudadanía del Norte, romper apoyos sociales. Es en este contexto que Paz con Dignidad - Andalucía está llevando a cabo un proyecto a contracorriente, del que os hablamos en los siguientes párrafos, que busca generar debate sobre el cumplimiento de los derechos humanos y romper las distancias entre Norte y Sur.