Artículos de jose
Ocuparon 17 días la hidroeléctrica de Belo Monte, expulsaron de sus tierras a investigadores involucrados en la construcción de centrales en el río Tapajós y prometieron resistir, hasta las ultimas consecuencias, para impedir el avance de las políticas desarrollistas en la Amazonia.
El 3 de noviembre de 2011 El Salvador rubricó el Plan de Acción Conjunta del Asocio por el Crecimiento Económico con los Estados Unidos 2011-2015. El representante del gobierno estadounidense destacó en la firma que el acuerdo para la cooperación en comercio, desarrollo e inversión entre ambas naciones era “la prueba fehaciente de que se quieren llevar a cabo cambios transformadores”[1]. La profundización del neoliberalismo y de la posición hegemónica de los Estados Unidos en la región se refuerzan a partir del esquema de interacción de la militarización, la diplomacia y el “desarrollo”; ampliando la pérdida de soberanía nacional de Estados periféricos como El Salvador.
Militante del movimiento ecologista desde que en los años ochenta estudiaba Biología en la universidad y miembro de Ecologistas en Acción desde que en 1998 se produjo la unificación de los más de 300 grupos que trabajan por la defensa del medio ambiente por todo el Estado español, Paco Segura es hoy uno de los coordinadores estatales de la confederación ecologista. Con la crisis sistémica como telón de fondo, en esta entrevista hacemos un recorrido por la situación actual del ecologismo social y analizamos sus estrategias, líneas de trabajo y perspectivas de futuro.
Al final de la tarde del día 17 de junio salí de mi casa en el centro de Sao Paulo en dirección a la manifestación convocada en el Largo da Batata, en la zona oeste. Estaba tan nerviosa que sólo cuando llegué al metro me di cuenta de que había olvidado en casa mi monedero, con el dinero y los documentos. Tenía motivos para tener miedo. Sabía que la Policía Militar (PM) estaría allí y podría actuar con extrema violencia. Sabía que si se diese una situación de pánico entre la gente, el riesgo de ser pisoteada era grande. A pesar de los peligros, estar allí era una cuestión de honra, tanto para mí como para las centenas de millares de personas que saldrían a las calles en Brasil aquel día. En medio de la diversidad de rostros y carteles, el objetivo era el mismo: nos estábamos manifestando por el derecho a manifestarnos.
Los años 80 del siglo pasado se podrían calificar como los de la solidaridad con Guatemala; la década de los 90, como la de la cooperación internacional con ese país centroamericano. Sin embargo, a partir de la entrada en el nuevo siglo, posiblemente la palabra que mejor define la relación mundial con Guatemala es el olvido. En torno a la firma de los Acuerdos de Paz (1996) se desató un interés bienintencionado, o no, por respaldar el proceso de paz. Pero, el paso del tiempo y el incumplimiento reiterado por parte de los sucesivos gobiernos guatemaltecos de los mencionados acuerdos no tuvo otra respuesta de la comunidad internacional que el olvido y la indiferencia absoluta hacia las condiciones políticas y sociales de los pueblos maya, xinca, garífuna y mestizo, los que verdaderamente sufrieron el genocidio que supuso la guerra abierta por el Estado de Guatemala contra su población.
A Barack Obama se le acaba el tiempo. Todavía le quedan tres años largos de su segundo y último mandato, pero cada vez se reduce más su margen para poder sacar adelante alguna de las reformas o medidas estrella por las cuales millones de estadounidenses le dieron su voto, el 52.8% en 2008 y el 50.2% en 2012.