Artículos de jose
Iberpotash S.A. fue creada en el año 98. Es filial de la empresa israelí ICL Fertilizantes, uno de los mayores productores mundiales de potasa y fertilizantes de fósforo, ácido fosfórico, fertilizantes especiales y aditivos para piensos. A su vez, ICL (Israel Chemicals Limited), es también uno de los líderes mundiales en la producción de compuestos de bromo y productos ignífugos, así como diversos productos químicos utilizados en construcción, farmacia, automoción, industrias de perforación electrónica, petrolíferas y gas.
“Esto es irreversible”, me dijo una señora en el barrio de La Vega (Caracas) hace seis años, cuando le pregunté qué pasaría si Chávez muriera. A pesar de algunos medios y multinacionales creo que no le faltaba razón, para “las mayorías sociales” en Venezuela la vida no volverá a estar marcada por el destino genético de la explotación y la miseria. El “proceso” ha durado lo suficiente como para arraigar en la tierra. Me lo dijo esa señora que había descubierto que los negros, como ella, vinieron de África para ser esclavos, cuando ella -con unos cincuenta años- pensaba que es que eran negros porque había un tipo de pobreza que era más oscura que otra. Sin más. Pero esa señora había aprendido, en eso que llamaron “empoderamiento”, que la injusticia tiene causas y la ignorancia motivos.
La estrecha relación que cine y política mantienen desde la aparición del séptimo arte ha dado lugar a la producción de numerosas biografías fílmicas centradas en personas que ocuparon puestos de máxima responsabilidad política, en su mayoría varones. ¿Acaso ninguna mujer ha sido elegida nunca como jefa de Estado? Y si no es así, ¿por qué el cine se empeña en invisibilizarlas?
Se han ido en poco tiempo las tres, como si se hubieran puesto de acuerdo, como si ya lo hubieran vivido, sentido, sufrido y cantado todo. El pasado agosto nos dejaba La Chamana, casi un año después de que La Diva Descalza se fumara su último cigarro en Cabo Verde. Un poquito más de prisa, pero no mucha, se había dado La Negra en dejar este mundo. Las tres quisieron e insistieron explícitamente en descansar para siempre en los países que las vieron nacer o que las adoptaron de por vida, que les hicieron vivir la hambruna, el machismo y la marginalidad, que las expulsaron o rechazaron por ser libres o diferentes... Paradoja, al final las tres quisieron regresar a México, Cabo Verde y Argentina, países que pueden considerarse musicalmente sinónimos de tres nombres de mujer: Chavela Vargas, Cesária Évora y Mercedes Sosa.
“Veníamos del Festival de Cine Montreal, donde Paco (Rabal) recogió un premio a su carrera, luego teníamos que ir al Festival de San Sebastián, donde él iba a recibir un homenaje. Cuando el avión pasaba a la altura de Burdeos... ¡Fíjate, Burdeos, donde murió Goya, uno de los mejores personajes que ha hecho en su vida! Me dijo: “Vamos a pedir un Benjamín de cava y vamos a brindar”. Pero al momento se quedó pálido y se desvaneció, y con una leve sonrisa en los labios falleció sin remedio en mis brazos. Me quedé sola. ¡Yo le amaba, le amaba…! Pero aquí estoy, rodeada de amigos y trabajando en el teatro, que es lo más grande que hay”.
En busca del reencuentro con la izquierda y el feminismo europeos e inspirada en la historia que unió a mujeres como Djamila Boupacha, Gisèle Halimi y Simone de Beauvoir, Wassyla Tamzali exclama: “Llorad, hermanas argelinas, y esta vez en la mayor de las soledades, pues a este lado del Mediterráneo, en Europa, han dejado de oíros”.