Artículos de jose
Interesarse por la narrativa en castellano de Nuruddin Farah (Baidoa, Somalia, 1945) puede traer algunos sinsabores pero también algunas alegrías. Los primeros se deben a que Secretos y Regalos, sus únicos títulos traducidos, pertenecen a catálogos extintos, por los que conseguirlos requiere suerte o una búsqueda sufrida en el mercado de segunda mano. Las segundas proceden de la editorial Siruela, que recientemente se ha aventurado a publicar Eslabones (con excelente traducción de Miguel Martínez-Lage), y promete hacer lo mismo con Nudos, segundo volumen de una trilogía ambientada en la Somalia después del colapso desatado en 1991 tras la caída del régimen militar de Siad Barre.
Es difícil en estos tiempos violentos y convulsos afirmar que “nada de lo humano me es ajeno”, y aún más difícil defenderlo en voz alta. Es complicado, en el sistema duro y mordaz en el que estamos instalados, afirmar e incluso defender “trata a los demás como quieres que te traten”. El autor que hoy nos ocupa así lo hizo.
A la cooperación, el concepto de “desarrollo” no le da sólo la mitad de su denominación sino gran parte de su identidad. Consagrado en 1949 de la mano de Truman (entonces presidente de Estados Unidos, quien lo promovió como contribución “a la mejoría y al crecimiento de las áreas subdesarrolladas”), el desarrollo se ve hoy cuestionado por la crisis socioecológica que sacude las bases de la civilización industrial.
El sector de la prensa, de los medios de comunicación, se encuentra en crisis. No se vislumbra una salida asentada. En este tránsito, Yannis Tsirbas , profesor universitario, analizó ayer la situación y la realidad en Grecia. Pérdida de empleos y mayor control del poder económico hacen que «crezca la espiral del silencio», sostuvo. El periódico Gara publicó el 4 de diciembre esta crónica de Juanjo Basterra en su sección de Economía.
Mujeres Transformando (MT) nace en 2003 a raíz del sueño de crear un espacio de organización de las obreras de la maquila textil, un sector que ocupa a 81.000 personas en El Salvador, la mayoría de ellas mujeres con baja cualificación profesional.
La cooperación descentralizada ha alcanzado enorme relevancia en los últimos años. En España, en los años 80 del pasado siglo se produjeron las primeras experiencias de cooperación en el ámbito descentralizado, en buena medida como una respuesta de los gobiernos locales y autonómicos a las demandas de colectivos sociales comprometidos con objetivos de justicia en las relaciones Norte-Sur. En la década siguiente comenzó a generalizarse la puesta en marcha de políticas de cooperación descentralizada en la totalidad de los gobiernos autonómicos y en buena parte de las entidades locales españolas. Nuevamente fue el impulso de la sociedad civil (especialmente en los años de mayor intensidad del denominado Movimiento 0,7) una de las razones del auge de la cooperación descentralizada en un contexto en el que diferentes comunidades autónomas abordaban sus primeros proyectos de internacionalización[1].