A pesar de considerarse una de las prioridades de la política exterior de los últimos gobiernos portugueses, la relación de Portugal con sus excolonias es todo menos horizontal o poco problemática. Ha ido oscilando entre momentos de total desinterés a, cuando ha convenido, una voluntad de “fortalecer los lazos”. En 2015 proliferarán las conmemoraciones de los 40 años de las independencias, declaradas por los movimientos de liberación nacional tras largas guerras que el régimen fascista portugués alimentó hasta el absurdo.
Portugalen izan diren azken gobernuen kanpo politikaren lehentasuntzat hartzen bada ere, Portugal eta bere kolonia ohien arteko harremana ez da, hain zuzen ere, horizontala edo arazorik gabekoa. Momentuaren arabera, erabateko interes faltatik “loturak sendotzeko” borondatera igaro da, komeni izan denean. 2015ean independentzien 40. urteurrenaren ospakizun ugari egongo da. Hauek askapen nazionalerako mugimenduek aldarrikatu zituzten Portugaleko erregimen faxistak absurdoraino mantedutako gerra luzeen ondoren.
Sistemas comunicacionales radiales y audiovisuales en manos de hombres y mujeres indígenas y campesinos controlando todos sus procesos, desde la idea y el guion hasta la emisión en la televisión pública o las radios, pasando por el rodaje y la producción. Y todo ello desde una visión y determinación colectiva, comunitaria. Donde no hay directores ni venta del producto a las salas, pero hay decisión política de empoderarse en el uso y control de los medios de comunicación al servicio de los procesos propios.
Las mujeres reinterpretan las tecnologías como instrumentos para la organización política y medios para la creación de comunidades feministas. El activismo feminista ve Internet no sólo como un medio, sino también como una posibilidad para transformar la realidad. Sin embargo, las ciberactivistas son conscientes de que también hay que transformar la herramienta, internet, para que no genere más desigualdades.
Antes del surgimiento de las radios comunitarias, gran parte de la población de Guinea-Bissau se encontraba marginada por los medios de comunicación públicos y privados debido a su escasa cobertura y a los idiomas empleados. Estas emisoras llenaron una gran laguna al permitir a las comunidades no sólo el acceso a los medios de comunicación, sino también la producción de información y su difusión en las lenguas locales de cada barrio o pueblo.
Los primeros tiranos, los que todavía se preocupaban de que el pueblo estuviera contento, inventaron el pan y circo. Porque entendían que un pueblo cenado y entretenido se va contento a la cama y no se levanta con ganas de hacer la revolución por la mañana. Y llegó la tele. Y, con ella, el fútbol. Ya no hacía falta salir, el circo venía a verte a casa. Y el circo se fue haciendo enorme, hasta que ocupó mucho más de lo que los tiranos esperaban. Encendió pasiones, infló fortunas, endiosó mediocres y secuestró el deporte. Y olvidó a las mujeres.